09 / 25 / 2014
  - 11:10:40 AM
REFORMA MIGRATORIA: UNA SOLUCION AUN MAS LEJANA!!!

REFORMA MIGRATORIA: UNA SOLUCION AUN MAS LEJANA!!!

El presidente estadounidense, Barack Obama, dio marcha atrás en su intención de tomar medidas ejecutivas sobre la reforma migratoria antes del final del verano, y anunció que las retrasa hasta después de las elecciones legislativas de noviembre. Debido a la extrema politización de este asunto, el presidente cree que sería dañino para la propia medida y las perspectivas a largo plazo de una reforma migratoria integral anunciar una acción ejecutiva antes de las elecciones. De este modo, Obama cede a las presiones ejercidas por legisladores de su propio partido, el demócrata, que consideraban que estas acciones podían perjudicar a algunos candidatos en las elecciones claves del próximo noviembre. En estos comicios, en los que se renovarán la Cámara de Representantes y un tercio del Senado, los demócratas temen perder el control de la Cámara alta. Conscientes de las críticas que este aplazamiento tendrá entre los activistas pro-reforma, y especialmente la comunidad hispana, la Casa Blanca señaló que Obama solo ha decido postergar la cuestión y tomará estas acciones ejecutivas antes de finales de año. “La decisión no es sobre si actuará o no, actuará antes del fin de 2014″, indicó el alto cargo. Desde estos grupos, la reacción no se hizo esperar y salieron rápidamente a mostrar su enfado. “El presidente Obama ha roto una promesa más de las que hizo a las familias inmigrantes. Al ceder ante los temerosos senadores demócratas y los intimidadores republicanos, ha decidido poner la política por delante de las vidas de los inmigrantes y las urgentes necesidades de EE.UU”, aseguró Deepak Bhargava, del Movimiento para una Reforma Migratoria Justa (FIRM, en inglés). Bhargava consideró la decisión como “tremendamente dura y un cálculo político miope” que “sacrifica” a las familias inmigrantes. Obama había situado, al comienzo de su segundo mandato presidencial, la reforma migratoria como una de las prioridades de su agenda política. Asimismo, a finales del pasado junio, aseguró que dado el bloqueo de los republicanos en el Congreso, que controlan la Cámara de Representantes, tomaría estas medidas ejecutivas antes del final del verano con el objetivo de encontrar una forma para solucionar la situación de los cerca de 11 millones de inmigrantes indocumentados que se calcula hay en el país. Entre las medidas que baraja el presidente, se encuentra la extensión del alcance del programa de Acción Diferida (DACA), que protege a jóvenes indocumentados de la deportación, o la ampliación del número de tarjetas de residencia (“green cards”) que se conceden al año en el país. También los republicanos aprovecharon el anuncio para criticar la “retórica vacía” de Obama. “El presidente sigue jugando a hacer política con un asunto tan importante (…) Sus promesas rotas son un bofetada en la cara de millones de hispanos en EE.UU.”, aseguró Ruth Guerra, portavoz del Partido Republicano. Por su parte, el presidente de la Cámara de Representantes, John Boehner, indicó que “cualquier acción unilateral sólo tensará aún más la confianza entre la Casa Blanca y la gente”. Un proyecto de reforma migratoria bipartidista logró ser aprobado el año pasado el Senado, de mayoría demócrata, pero se encuentra estancado en la Cámara de Representantes, donde los republicanos prefieren una reforma por partes del sistema migratorio y condicionada al aumento de los recursos en materia de seguridad fronteriza.

CRISIS FRONTERIZA

El presidente Obama, rechazó que su decisión de aplazar las medidas sobre inmigración responda a los temores de los demócratas ante las elecciones del Senado, aunque reconoció que la situación política “cambió” tras la avalancha de menores sin acompañantes en la frontera mexicana a mediados del verano. “He sido coherente sobre por qué esta cuestión migratoria es importante”, aseguró Obama en una entrevista en el programa “Meet the Press” de la NBC, en la que trató de responder a las críticas por su decisión de postergar una decisión sobre inmigración hasta después de las elecciones legislativas de noviembre. No obstante, sí reconoció que la situación política había cambiado a mitad del verano con la crisis provocada por la avalancha de menores sin acompañantes que trataban de entrar en la frontera sur de EE.UU., procedentes en su gran mayoría de Centroamérica. “La verdad es que esa crisis cambió la situación política”, subrayó. Pero recalcó que este aplazamiento no se debe a los temores expresados por algunos senadores demócratas de que una decisión podría afectar el resultado de los comicios. “No, esa no es la razón”, dijo el mandatario, quien ha sido objeto de fuertes críticas por las comunidad pro-reforma, especialmente la hispana, por considerar que había roto la promesa hecha hace tres meses. Obama explicó el cambio de posición por la necesidad de aclarar la situación y tener más tiempo para dar a conocer la realidad migratoria. “Cuando tomo una medida ejecutiva, quiero asegurarme que es sostenible. Voy a actuar porque es lo correcto para el país. Pero va a ser más eficaz si la gente entiende cuáles son los hechos de la inmigración, lo que hemos hecho con los menores sin acompañantes y por qué es necesario”, agregó el mandatario. La Casa Blanca ha asegurado que Obama tiene previsto anunciar estas medidas antes de que concluya el año.  

DICE QUE ACTUARÁ

El presidente Obama, pretende tomar medidas ejecutivas sobre inmigración antes de que acabe este año, aseguró la Casa Blanca, dos días después de que el mandatario anunciara que no actuaría al respecto antes de las elecciones legislativas de noviembre. “Lo más importante es que Obama pretende actuar y lo hará antes de que acabe el año”, dijo la directora de política nacional de la Casa Blanca, Cecilia Muñoz, en una entrevista con la cadena de televisión MSNBC. “Retrasará sus acciones unas pocas semanas hasta después de la temporada política, pero actuará antes del final del año”, reiteró. Muñoz estableció así un nuevo cronograma después de que Obama diera marcha atrás en su intención de tomar medidas ejecutivas para arreglar el sistema migratorio antes del final del verano, y anunciara que las retrasará hasta después de las elecciones legislativas de noviembre. Ese anuncio, forzado por la presión de varios demócratas que temen perder su escaño en el Senado si Obama anuncia medidas rotundas sobre ese tema, ha decepcionado a numerosos grupos proinmigrantes, que reclamaban al mandatario un freno a las deportaciones de inmigrantes indocumentados. Obama “quiere esperar hasta que acabe la temporada política porque entonces (la necesidad de tomar acciones ejecutivas) estará más clara para el pueblo estadounidense (…) y también aseguraremos que seguimos intentando que el Congreso actúe, cumpla su responsabilidad y apruebe una reforma migratoria bipartidista, como hizo el Senado hace un año”, agregó. Muñoz sostuvo que “la situación en la frontera” sur, donde en los últimos meses decenas de miles de niños indocumentados han llegado solos, procedentes sobre todo de Centroamérica, “ha sido fuertemente explotada” por los republicanos en el debate sobre migración. “Ahora la situación en la frontera está mejorando, y el presidente quiere una oportunidad de explicarle eso a la gente” y justificar la necesidad de tomar medidas ejecutivas para arreglar el sistema migratorio, indicó. Preguntada por las críticas de los activistas proinmigración, que pronostican miles de deportaciones más hasta que Obama actúe, Muñoz respondió que “hay muchas emociones relacionadas con esto por razones totalmente comprensibles”, pero es necesario seguir guiando el “debate” hacia el objetivo último de una reforma migratoria.

PROFUNDA DECEPCIÓN

La decisión del presidente Obama, de retrasar hasta después de las elecciones legislativas de noviembre las medidas ejecutivas sobre la reforma migratoria ha provocado una ola de “profunda decepción” entre las organizaciones de activistas pro-inmigrantes en el país. En California, donde residen más de 11 millones de personas con raíces mexicanas, según cifras oficiales, el portavoz de la Coalición por los Derechos Humanos de los Inmigrantes de Los Ángeles (CHIRLA, por su sigla en inglés), Jorge Mario Cabrera, calificó de “decepcionante” la “decisión mal informada” de Obama. “Los cambios administrativos para que millones emerjan de las sombras del quebrantado sistema migratorio son necesarios ahora, no mañana”, enfatizó el representante de CHIRLA, quien aseguró que las consecuencias de este anuncio se dejarán sentir de forma adversa para Obama en las próximas elecciones de noviembre. “Estamos tristes por esa decisión del presidente, porque después de su promesa de tomar una acción ejecutiva no es lo que esperábamos”, dijo Martha Arévalo, directora Ejecutiva del Centro de Recursos Centroamericanos (CARECEN). “Los hechos nos indican que a nuestra comunidad inmigrante no se le respeta”, lamentó Arévalo, quien recordó que durante el mandato de Obama han sido deportados más de 2 millones de indocumentados. Para Armando Vázquez Ramos, profesor de Estudios Chicanos en la Universidad Estatal de California en Long Beach (CSULB), “el liderazgo del partido demócrata piensa más en votos” que en detener las deportaciones. “Una vez más el presidente nos ha traicionado”, manifestó el académico, quien cree que el debate de la reforma migratoria se realizará cuando estén cerca las elecciones presidenciales de 2016. La sensación de “promesa rota” por parte de Obama fue el común denominador entre las diferentes organizaciones de inmigrantes, tal como también lo resaltó Deepak Bhargava, del Movimiento para una Reforma Migratoria Justa (FIRM, por su sigla en inglés). “El presidente Obama ha roto una promesa más de las que hizo a las familias inmigrantes. Al ceder ante los temerosos senadores demócratas y los intimidadores republicanos, ha decidido poner la política por delante de las vidas de los inmigrantes y las urgentes necesidades de EE.UU”, señaló Bhargava a través de un comunicado. La Coalición de Illinois para los Derechos de Inmigrantes y Refugiados (ICIRR) consideró hoy “inaceptable” la decisión de Obama y, de acuerdo al director de esta organización, Lawrence Benito, “las comunidades inmigrantes no van a olvidar” la medida de hoy. En Arizona, algunos activistas pusieron la mirada en las familias de inmigrantes, a quienes consideran los más afectados por el aplazamiento de una acción ejecutiva que modifique el sistema migratorio. Petra Falcón, directora ejecutiva de la organización Promesa Arizona, señaló que el aplazamiento ocasionará más deportaciones, en especial en Arizona, donde la ley estatal SB 1070 otorga facultades a la policía local de cuestionar el estatus migratorio de individuos detenidos, incluso por simples infracciones de tráfico. Al comienzo de su segundo mandato presidencial, Obama había situado la reforma migratoria como una de las prioridades de su agenda política. El pasado mes de junio, ante el bloqueo por parte de los republicanos en el Congreso, que dominan la Cámara de Representantes, aseguró que al finalizar el verano tomaría medidas ejecutivas para tratar de solucionar la situación de los cerca de 11 millones de inmigrantes indocumentados que se calcula viven en el país. No obstante, fuentes de la Casa Blanca dieron a conocer hoy que el mandatario decidió postergar hasta “antes del final del año” el anuncio de las medidas con las que quiere reformar el sistema migratorio de manera “sostenible”. “Debido a la extrema politización de este asunto, el presidente cree que sería dañino para la propia medida y las perspectivas a largo plazo de una reforma migratoria integral anunciar una acción ejecutiva antes de las elecciones”, afirmó un funcionario de la Casa Blanca, que pidió el anonimato, en una conferencia telefónica con periodistas. Muchos ven en la decisión de Obama una cesión a las presiones ejercidas por legisladores de su propio partido, el demócrata, que consideraban que estas acciones podían perjudicar a algunos candidatos en las elecciones del próximo noviembre. En estos comicios, en los que se renovarán la Cámara de Representantes y un tercio del Senado, los demócratas temen perder el control de la Cámara alta. Un proyecto de reforma migratoria bipartidista logró ser aprobado el año pasado en el Senado, de mayoría demócrata, pero se encuentra estancado en la Cámara de Representantes, donde los republicanos prefieren una reforma por partes del sistema migratorio y condicionada al aumento de recursos para la seguridad fronteriza.

CAE SU APOYO 

El apoyo a la gestión del presidente Obama, materia de en inmigración ha caído 7 puntos desde junio tras la crisis de los menores en la frontera y su decisión de no tomar acción ejecutiva en este ámbito hasta después de las legislativas, según un sondeo de “The Washington Post” y ABC News. Sólo el 31 % de los estadounidenses aprueba cómo Obama gestiona este asunto, una caída de 7 puntos desde junio y de 18 desde que a principios de 2013 comenzara a tratar de convencer al Congreso de avalar su prometida reforma integral del sistema migratorio. El 52 % de los ciudadanos considera que, ante la inacción del Congreso en esta materia, Obama debe tomar medidas ejecutivas, algo que este fin de semana anunció que no hará hasta después de las legislativas de noviembre, en las que los demócratas se juegan mantener el vital control del Senado. El voto latino ha sido determinante en las dos campañas de Obama hacia la Casa Blanca pero la inacción del Congreso sobre la reforma estancada en el Capitolio y la falta de medidas alternativas del Gobierno han decepcionado a un grupo de votantes que según los pronósticos será aún más decisivo en las próximas presidenciales de 2016.

FUENTE:  Impacto Latin News
POR:  Ing. Reinaldo Tenezaca Simbaina
RADIO ECUAMERICA

 

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